DIARIO DE UN CAIMÁN: Una historia del Caimán Cienaguero

DIARIO DE UN CAIMÁN: Una historia del Caimán Cienaguero

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email

DIARIO DE UN CAIMÁN: Una historia del Caimán CienagueroCuentan en los pueblos del caribe colombiano que hace ya algún tiempo un caimán se tragó a una niña que jugaba a las orillas de una ciénaga. El nombre de la niña era Tomasita, oriunda de Ciénaga (Magdalena).

En algunas ocasiones, cuando era niño escuchaba mitos similares en clases de lenguaje, recuerdo con nostalgia mi absoluta fascinación, ya que la manera en la que la maestra de castellano narraba hacía que me sumergiera en las historias. A medida que fui creciendo, otras narraciones de la región fueron quedándose grabadas en mi mente, y hasta el día de hoy logro recordarlas.

Dicen algunas personas que dichas historias ya están escritas en la memoria popular tal y como en fueron contradas en sus principios, y por consiguiente, los posibles cambios no alcanzarían dicha popularidad ni encanto narrativo.

Hace algunas semanas llegó a mi residencia un paquete con libros de Panamericana Editorial, entre los textos que recibí estaba DIARIO DE UN CAIMÁN (Samarys Polo). El primer detalle que analicé fue la cubierta, y desde ese primer vistazo supe enseguida que debía leerlo cuanto antes.

Una de las cosas que robó especial atención de mi parte fue la ilustración que aparece detrás de la tapa principal: Un hermoso y colorido paisaje que muestra el recorrido de las panelosas aguas del río Magdalena, y a cada lado, los diversos lugares en los que las historias fantásticas del caribe colombiano han tenido su origen.

Al leer el libro, el tono narrativo empleado por la autora logró trasportarme a esas clases de castellano en la primaria, ante tal sensación decidí leer el libro de una vez.

La historia comienza cuando El Caimán se almuerza una plumosa y blanquecina garza, Tomasita, indignada por el comportamiento del animal, le reprocha su acto. A medida que se avanza en la lectura se van descubriendo divertidas aventuras que tienen El Caimán y Tomasita. Pero todo cambiará drásticamente debido a una decisión que tomará la niña.

Ahora bien, algo que no fue de mi agrado en el texto es el brusco cambio de situaciones que hace la autora al describir la génesis de un festejo ante la incertidumbre de que, debido al descuido de los pescadores El Caimán se diera a la fuga luego de que lo atraparan, al parecer, por comerse a Tomasita.

Un punto a favor del libro es la facilidad con la que se logra (aparte de las ilustraciones) imaginar el ambiente, las voces y las emociones de los personajes.

Sin duda alguna, es imprescindible que este tipo de lecturas lleguen a manos de los niños y niñas del país, porque el conocimiento de estas historias tradicionales que se prestan gustosas para crear estas emocionantes narraciones les harán soñar con los ojos abiertos y conocer las nuevas narraciones tomadas de las tradiciones orales de los territorios.

Ir arriba