Mientras silencian al pueblo, impera el despotismo

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La superposición de normas inconsistentes y a veces contradictorias, han generado desconcierto entre la población y en el comercio, se impone la necesidad de mayor claridad y cohesión en las medidas adoptadas y las normas a seguir, porque la mayoría de normas son experimentales, las cuales no dan resultados positivos lo que esperan los gobernantes.

Mientras el gobierno central, distrae, atemoriza e impone acciones muchas de ellas arbitrarias y coercitivas como la ley seca, toque de queda, pico y cédula, pico y placa, confinamiento obligatorio; con este actuar del estado, se puede evidenciar violaciones al derecho al trabajo, a la libre locomoción, a la libertad de expresión , a la libre desarrollo de la personalidad del pueblo colombiano, donde el gobierno se ampara en el fenómeno del covid19 para tomar estas medidas poco populares; por otra parte en el congreso se está cocinando un sin número de reformas tales como: laboral, tributaria, a la salud, a la educación  etc. Este plato fuerte será servido como cena del fin del presenta año; fecha que se vuelve  un caldo de cultivo para aprobar todas estas reformas a espaldas del pueblo, ya no es ni siquiera se hacen pupitrazos porque ya no asisten los honorables congresistas a debatir en sus cómodos sillones de la cámara y del senado, sino desde sus confortables residencias, a través de una ingenua y cómplice pantalla de un computador, donde todo lo aprueban, sin mediar esfuerzo alguno de análisis.

El gobierno insiste en la necesidad de poner en marcha una reforma tributaria, como objetivo de recaudar los recursos de los cuales ha sido necesario disponer mediante un mayor endeudamiento para asumir los costos derivados de los mayores gastos para el manejo de la pandemia. Pero ¿Dónde están invertidos esas decenas de billones de pesos que el gobierno manifiesta haber gastado para el manejo de la pandemia? Cada día observamos los hospitales carentes de medicamentos, de profesionales de la salud, de camas UCI, de adecuadas infraestructuras, done se incrementa el recorte de personal, mortandad de servidores de la salud y sus usuarios, impago de salarios al cuerpo médico entre otros.

El ministro Carrasquilla, expuso las medidas implementadas por el Gobierno para mitigar la crisis provocada por la pandemia del covid-19 y explicó cuáles fueron los esfuerzos en cuanto a inversión pública para respaldar el programa compromiso por Colombia, que tiene un valor de $164 billones y 492 proyectos destinados a generar empleo, crecimiento sostenible, apoyo

A los vulnerables, a la paz y la legalidad y la salud de los colombianos.

Pero es una paradoja lo planteado por el gobierno, toda vez que dichas acciones conlleva a dar resultados adversos, lo que debe es ser preciso y concreto y decisiones serias, concretamente es brindarle un apoyo económico a las medianas y pequeñas empresas, al campo, con salarios de hambre, inestabilidad laboral, falta de crear nuevas fuentes de trabajo. Cada reforma laboral conlleva a perder los pocos derechos y garantías laborales; Se ha perdido la estabilidad laboral desde la ley 50 del 90, el derecho de la asociación sindical, a la remuneración de horas extras nocturnas, diurnas y festivos, cada vez los salarios son deplorables, solo benefician a las grandes empresas, donde acaban con los contrato indefinidos a esos perversos contratos laborales basura, solo por meses, por horas y otros ejecutando contratos de prestación de servicios, para no pagar prestaciones sociales, salud y aportes a pensión.

Por otra parte, las estadísticas son diáfanas, donde demuestra que la violencia va en incremento (masacres selectivas, centenares de hurtos y decenas de homicidios diarios en las ciudades y campo, narcotráfico en ascenso y unos sin números de flagelos que afecta directamente a nuestra sociedad. Donde la justicia es la ausente, la impunidad reina y la pobreza crece.

Si hubiera un gobierno, no permisible con la corrupción, no se requeriría de ninguna otra reforma tributaria, es mayor el dinero que se pierde con esa torticera práctica, que lo recaudado en una reforma tributaria.

Las opiniones expresadas por los Columnistas Invitados son personales y no
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