Una estrella que siempre brillará

Una estrella que siempre brillará

Desaparecidxs. A dónde van…Ni unx más por favor
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Aunque es más fácil hablar de las cosas, hechos o historias cuando se han vivido de cerca, esta es uno de esos casos que uno nunca hubiera querido narrar, ni mucho menos que ocurrieran, pero viviendo en el país con el récord de desapariciones forzadas más grande del mundo (más de 90.000 desaparecidxs desde inicios de los años 70, cifras espeluznantes que nos toca afrontar como Colombianxs), es necesario contar esta historia.

La desaparición rondando por ahí

Por fortuna en mi círculo familiar no hubo ningún caso de desaparición forzada, aunque sí pudo serlo, ya que mi padre fue perseguido político por ser de ideología comunista de pies a cabeza. Además, uno de mis hermanos mayores fue militante y diputado en Caldas por la UP (Unión Patriótica), quien tuvo que salir al exilio para salvar su vida. Cabe resaltar que el exterminio, genocidio político y desaparición sin igual en el mundo a la que fue sometida la UP, fue parte del contexto de este fenómeno de violencia que rondó de cerca mi entorno familiar.

Un bello sitio de encuentro

A finales de los años 90 cuando los días se nos iban en la barra de amigos, entre el estudio, hacer música rock protesta, ayudar en algo a la movida cultural urbana en Manizales, nos reuníamos varias barras en las afueras del edificio de Bellas Artes de la Universidad de Caldas, ubicado en un lugar estratégico de la ciudad abriendo la Avenida 12 de Octubre, permitiendo una vista panorámica que invitaba a entregarse a la buena vida y a la buena vibra entre amigxs.

Confluíamos allí muchas barras de diferentes barrios de la ciudad, de La Enea, La Sultana, Solferino, El Bosque, Chipre, El Caribe, Peralonso, Villa Hermosa, del Cable, Fátima, las Colinas, Aranjuez, entre otros, nos unían la música rock con sus vertientes, punk, metal, hardcore, ska, reggae etc., y las ganas de cambiar el mundo con nuestras letras y acciones. Fluían por las venas de casi todxs los miembros de estas barras la iniciativa de montar una banda y ponerla a sonar en la escena local, nacional y global. Fue así como vimos nacer muchas bandas manizaleñas salidas de ese crisol como: Armagedón, Guerra Sucia, Basura, Los Disidentes, Ángeles con La Cara Sucia, No más Tolerancia, entre muchas otras, quiero que pongan especial atención a esta última, ya que los hechos que ocurrieron con uno de sus músicos fundadores dan origen lastimosamente a este artículo y homenaje.

Luis Andrés Serna, más conocido por todxs como “Lucho”. Fue co fundador, guitarrista líder y voz de la banda “No Más Tolerancia” del género musical Hard Core Punk con sentido social libertario-protesta, además era estudiante de licenciatura en Música de la Universidad de Caldas; un joven virtuoso, conocido por su gran oído musical, su respeto por el otro, su alegría y compromiso con las causas sociales, ecologistas y animalistas. 

Le veíamos participar como artista invitado en presentaciones del colectivo cultural Nueva Conciencia en la hemeroteca del Teatro los Fundadores. Recuerdo verlo interpretar con gran talento y calidad la guitarra en piezas de música clásica de alta complejidad. 

Formaba parte activa de Nueva Conciencia, de la movida antitaurina, del Colectivo-revista Transmutación y de toda la escena musical libertaria que se gestaba en la ciudad en esa época de la cual yo también formaba parte, por eso le recuerdo con gran estima y respeto.

Malas noticias en Bellas Artes

¡Desaparecieron a Lucho! Fue la voz que corrió por toda la barra de Bellas Artes, Nueva Conciencia, en los colectivos del cual era parte y en los escenarios que frecuentaba.

A mí me había llegado la noticia días después de sucedidos los hechos. Ahora más de veinte años después para escribir este texto me di a la tarea de indagar con sus amigxs entrañables para ahondar en las fuentes más cercanas y aferradas a la verdad de esta tragedia que sacudió a todo el círculo de amistades y a su familia por supuesto. 

Autostop sin regreso

Hablé con Tatiana Reyes, Ricardo Reyes, Efrén, Rodolfo Ramírez, Jhon Fredy Diaz, Luis Fernando Cuervo, Natalia Arbeláez. Todos coincidían en la misma versión que yo conocía; sin embargo, Natalia, aportó nuevos datos, ya que ella fue novia de Lucho en los días cercanos a su desaparición. Esto es lo que me contó:

“Yo le había prestado mi teclado a Lucho antes de su viaje a Medellín donde él se encontraría con los demás miembros de la banda para grabar su trabajo musical. Luego no lo volví a ver y al poco tiempo me enteré por voz de su padre don Evelio que a Luis lo habían desaparecido unos paramilitares en el Magdalena Medio. Yo viajé a Medellín y allí me entrevisté personalmente con Yuyo, quien fue el único sobreviviente de los tres que viajaba junto a Lucho cuando sucedieron los hechos y lo que Yuyo me contó fue que Lucho había viajado de Manizales a Medellín, y que mientras llegaban los compañeros de la banda, Lucho, Yuyo y otro compañero decidieron ir a un concierto a Bogotá para después regresar a Medellín a realizar la grabación planeada. Viajaban en autostop por la ruta del Magdalena Medio que une a Medellín y Bogotá y en Puerto Triunfo-Doradal los abordaron unos paramilitares que se los llevaron. Lucho llevaba información libertaria y anarquista en unas revistas y volantes, lo cual pudo ser motivo para que los paramilitares los tomaran como objetivo militar. Yuyo no me explicó cómo de milagro escapó y sobrevivió para contar lo sucedido. Al parecer el trauma de lo vivido o amenazas que le hicieron no le permiten a Yuyo contar más de lo que me contó. Lo cierto es que de Lucho y el otro amigo nunca más se volvió a saber nada finalizó Yuyo”.

Efrén, uno de los amigos cercanos de Luis, relató que don Evelio, el padre del protagonista de esta tragedia, salió desde Manizales a buscar a su hijo siguiendo el rastro de su último viaje, sin encontrar respuestas, lo único que le decían las personas a quienes indagaba sobre su paradero, era que éste había desaparecido llevado por hombres armados en Doradal-Puerto Triunfo, Antioquia.

Han pasado más de 20 años desde aquel viaje de un grupo de tres amigos que solo querían realizar una grabación musical en una ciudad grande con más recursos que Manizales, y de paso asistir a algún concierto. 

Brilla entre nosotros

Era un joven artista con el sueño de ser profesional de Licenciatura en Música de la Universidad de Caldas, continuar con su banda No Más Tolerancia, seguir siendo activista desde su arte, su guitarra, sus letras.

Hoy Lucho es para sus compañeros y los colectivos artísticos en los que participó, una de esas luces que brillan en el cielo, sí una verdadera estrella que refulge en el firmamento de la amistad y el arte.

Quienes lo conocimos nos llevamos un grato recuerdo. Pedimos verdad, justicia, reparación. Necesitamos saber qué pasó con él y con todos los desaparecidxs que ha generado la violencia fratricida en Colombia. No podemos dejar que la muerte nos gane esta batalla; somos más los que amamos la vida y trabajamos día a día para que ésta se abra paso en esta tierra que nos parió.

Formación de la banda “No Más Tolerancia”:

-Lucho, Guitarra, voz. 

-Erasmo, guitarra

-Angelo, Batería.

Epílogo

Queda para la reflexión que a cualquiera de nosotrxs nos pudo haber pasado lo mismo que a él. En efecto, muchos de los miembros de toda la barra manizaleña mencionada líneas arriba viajábamos en su momento en autostop de una ciudad a otra, haciendo recorridos similares, de concierto en concierto, o simplemente de turismo. A la vez que hacemos memoria de un amigo inolvidable, con estas líneas alertamos sobre esta grave situación de inseguridad y violencia, ya que el panorama de conflicto aún no se ha superado en nuestra querida Colombia.

Escribí esta letra hace un par de años en homenaje a Lucho y a todos los desaparecidxs.

La guitarra de Lucho

12 de julio 2019 Por Andrés Jurado A 2:00 a.m

Intro

Manizales Colombia finales de los 90. En homenaje a este músico joven que la violencia de este país se llevó, Un día tomó su guitarra, junto con otros amigos quiso salir de viaje a grabar su música y jamás le volvimos a ver, hombres armados se lo llevaron y nunca más supimos de él.

Nadie quiere perder a un amigooooooooooo

tampoco a un familiarrrrrrrrrrrrr

El tiempo lo dirá, qué pasó con Luis, 

un día él se fue a andar

a sus melodías grabar

a Colombia conocer con su guitarra y otros amigos más

Quería el mundo conquistarrrrrrrrrrrrr

La tierra se lo tragó

La guerra se lo llevó

Quien nos va a responder

Lucho era un chico normal, 

nunca supo hacer el malaaalllllllllalalalalaaaaaaaaaal

su padre le fue a buscar, su madre no paró de orar por él

En la barra pregunté por él

en Bellas Artes le vieron por última vez

nadie sabe qué pasó con él

la violencia nos lo arrebatooooooooooooooooó

ahora es un número más es un libro fatal

Coro 

Es una estrella que siempre brillará 

A Luis nunca le volvimos a ver

su guitarra se fue con él

nadie sabe dónde fue a parar

la tierra se lo tragó

la violencia se lo llevó

Es una estrella que siempre brillará (bis)

Era un chico normal

con ganas de tocar su guitarra sin parar

Luisito te vamos a recordar

pido a dios junto a los demás

que esta guerra pare ya

que no se pierda nunca nadie más….

Coro 

Es una estrella que siempre brillará (bis)

Luisito, Luisito, Luisito

Donde fuiste a parar

Te hemos venido a buscar

Si tu guitarra aún pudiera hablar

Seguramente saldría la verdad

Es una estrella que siempre brillará (bis)

Con estas sencillas líneas queda abierta la necesidad de una investigación más amplia sobre este doloroso caso de desaparición forzada de nuestro amigo por siempre Luis Andrés Serna.

Agradecimientos a quienes me ayudaron a reconstruir este pasaje doloroso de nuestra juventud y que de alguna u otra forma nos mostró lo cruda y cercana que puede ser la realidad en Colombia.

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