Uribe y Petro, ¿unidos por una amnistía general?

Uribe y Petro, ¿unidos por una amnistía general?

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email

Uribe y Petro, ¿unidos por una amnistía general?Del particular encuentro entre Uribe y el padre Francisco de Roux se puede extraer muy poca verdad y esclarecimiento. A lo sumo, el cuestionado “diálogo por la verdad” más bien sirvió para confirmar ciertas certezas históricas, tales como la condición de capataz del expresidente (quien le pidió al padre visitar su hacienda para así realizar una puesta en escena), su desconocimiento de la institucionalidad derivada del acuerdo de paz, y algo difícil de creer en un microgerente de su nivel: el expresidente se va convirtiendo en el hombre más engañado en nuestra historia republicana.

Sobre las ejecuciones extrajudiciales afirmó que fue un entramado en el cual fue engañado por los soldados, pues en su arremetida para ganar la guerra le “era difícil creer que hubiera falsos positivos”.

Al parecer, cuando se trata de escándalos o cuestionamientos, Uribe solo vive en dos realidades: todo fue a sus espaldas o fue engañado.

Más allá de los cuestionamientos a Francisco de Roux por prestarse a la puesta de escena de Uribe o el encontronazo entre Tomas Uribe y la comisionada Lucia Gonzáles, el encuentro también sirvió para que el expresidente volviera a insistir en una propuesta de vieja data: una amnistía general. Algo que no resulta novedoso porque ya lo había planteado tras los resultados del plebiscito; sin embargo, si sorprendió que Petro saliera a respaldar esa propuesta vía Twitter.

¿Qué busca Uribe?

Una amnistía general implicaría acabar con un pilar fundamental del acuerdo de paz y dejaría a millones de víctimas a la deriva, sin verdad o garantías de no repetición. Además, echaría por el suelo la Jurisdicción Especial para la Paz, liquidando de tajo sus siete macrocasos y reduciéndola a la mera obsolescencia. No es una discusión menor, para nada, es más, va en la línea de hacer trizas el acuerdo de paz. Por eso, no me cabe en la cabeza que Petro, un acérrimo defensor del acuerdo de paz, respalde una iniciativa lesiva para millones de víctimas, que solo busca garantizarle impunidad a los máximos responsables de crímenes atroces, ansiosos por acabar con la JEP, no asumir sus responsabilidades en medio del conflicto armado y repetir la fórmula ya desfasada en el mundo de “perdón y olvido”.

¿Es viable una amnistía general en Colombia?

La amnistía fue una piedra angular del proceso de paz, al punto, que fue el único proyecto de ley incluido en el acuerdo y también fue la primera ley aprobada por fast track. Sin embargo, la propuesta de Uribe va más allá y busca amnistiar crímenes de guerra y de lesa humanidad, es decir, crímenes atroces que deben ser investigados y sancionados por el Estado colombiano en virtud de tratados como el Estatuto de Roma que creó la Corte Penal Internacional. Amnistiar esos crímenes configuraría un camino hacia la impunidad y las víctimas quedarían sin justicia, verdad o no repetición. El modelo clásico de lo que propone Uribe es la Ley de amnistía que se promulgó en España en 1977 (otorgó impunidad a los crímenes del franquismo). Aunque esto es inviable en la actualidad, ya que es incompatible con el derecho internacional y la centralidad de los derechos de las víctimas.

¿Por qué Petro le copia a Uribe?

Creería que Petro y Uribe tienen visiones diferentes de lo que implicaría una amnistía general, mientras que para Uribe es una forma sencilla de acabar con la JEP y desconocer los derechos de las víctimas, para Petro es una oportunidad para el perdón social e histórico. No obstante, Petro desconoce los impactos que una amnistía de ese tipo, así se encuentre condicionada a la devolución de todos los bienes y a la “verdad completa”, tendría sobre la institucionalidad derivada del acuerdo de paz, los compromisos internacionales suscritos por el Estado colombiano para investigar y sancionar a los máximos responsables de crímenes atroces, y el resarcimiento a los derechos de millones víctimas.

Considero desacertado que le hiciera eco a la propuesta de Uribe, sin precisar con detalle sus intenciones o alcances (lo que sí hizo Iván Cepeda o Francia Márquez).

Es claro que el expresidente sigue con la visión pos-plebisicto y empeñado en reciclar “fórmulas creativas” para deslegitimar o acabar con la JEP. Con fortuna, su añeja propuesta de amnistía general es un imposible jurídico (más cuando la JEP ha empezado a dar resultados en dos macrocasos), aunque sigue evidenciando su afán por desconocer los derechos de las víctimas a la verdad y la reparación.

De ahí que considere que Petro deba ser un poco más cauto en su naturaleza de tuitero empedernido al hacerle eco a ese tipo de propuestas o, al menos, debería delinear mejor sus contornos, pues personalmente me quedó retumbando una pregunta: ¿qué gana Petro apoyando parcialmente la propuesta de impunidad de Uribe?

Ir arriba